Vida Universitaria

Vida universitaria (Capítulo 1)

Marc es como un chico cualquiera, bueno no tan normal, con 19 años de vida, tiene una personalidad muy complicada; responsable como nadie, inteligente pero muy desconcentrado, pareciera que nada le importa, que le da lo mismo todo hasta su carrera. Llama mucho la atención no solo por su personalidad sino por su físico, para ser doctor se debe tener una apariencia intachable, pero él, su hermoso cabello rubio ceniza esta completo con rastas, los profesores le han dicho millones de veces que se lo corte, pero el responde:” Para mi graduación, aún me quedan 5 años”. Es alto, mide 181 tiene ojos verdes.

– Marc, responde, Marc, ¿estas despierto? – decía el profesor…

– Sí profesor, la raíz cuadrada de 3 es 9- respondió Marc.

Toda la clase rio, él estaba muy desorientado como siempre, pero para su suerte sonó el timbre para salir.

– Esperan, Marc la próxima clase te interrogo, ahora si salgan.                           

Estando ya fuera del aula Marc se acercó a Sofía, una chica que al igual que Marc tiene los ojos verdes, 170, pelirroja con el cabello largo y rizado. Es muy inexpresiva y ambiciona ser una gran médico forense.

– Sofía, préstame los apuntes por fa- dijo Marc                   

Ella lo miro y se le acerco.

– ¿Qué me das a cambio? – pregunto ella.           

– Mi gratitud eterna, ¿me los prestas? – contesto Marc             

– Yo no quiero tu gratitud, quiero….             

– Después te pago ¿sí? – dijo Marc                      

– Toma, después arreglamos el precio- hablo Sofía.                                   

Él tomo los apuntes y salió corriendo, Sofía lo miro alejarse, entonces una de sus amigas le dijo:

– ¿Hagamos una apuesta, Sofí?

– Bueno, ¿cuál sería?, ¿Cuánto dinero hay en juego? – pregunto ella                      

– Debes tener a Marc a tus pies y luego debes destruirlo en todo los sentidos. Si tu ganas te pago $500.000.       

– ¿Y si pierdo?                

– Te cortas tu lindo cabello al cero- dijo su amiga.             

Sofía titubeo un poco pero luego acepto el trato.

– Tienes de aquí a finales de año. – agrego la chica             

– Ya verás cómo lo manejo, pero aumentemos la apuesta a $1.000.000- dijo Sofía          

– Bueno……        

Era la hora de almuerzo y todos estaban algo tensos porque a pesar de ser primer día de clases para los que empezaban segundo y tercer año, los habían tapado en trabajos.

– Mira, es el Javier, tan mino como siempre, me encanta- decía una niñita la grupito de admiradoras de Javier.           

El joven mencionado tiene 20 años, alto 179, pálido de ojos grises, según las jóvenes de la “U” él es el más mino, muy popular, va en tercer año de Leyes es el mejor de la clase. De su forma de ser no se puede decir mucho, solo que es arrogante.

– Llamando la atención como siempre, ¿no? – dijo Sofía          

– Tú sabes esa es la consecuencia de ser perfecto tanto física como psicológicamente- contesto Javier- ¿cómo estuvieron tus vacaciones, Sofí? – agrego.     

– Bien ¿y las tuyas?

– Interesantes, estuve en…………..- pero no termino porque Marc lo interrumpió.           

– Sorry, Sofía tus apuntes, gracias, ¿te pago ahora, ¿cuánto es? – dijo Marc      

– A ver, a ver, ¿qué te pasa no ves que estaba hablando, acaso no te han enseñado modales? – objeto Javier.         

– ¿Y cuánto es? – dijo Marc sin tomar en cuenta a Javier.

– Después arreglamos- respondió Sofía        

Las clases terminaban a las 21:30 y luego de eso tendrían una fiesta de bienvenida, podían llevar solo a una persona, hombre, mujer o lo que fuera. Marc decidió que iría con su hermana porque ella no salía a ninguna parte ya que no le interesa salir y conocer gente esa no es prioridad. Ella no se parece a su hermano, no es alta mide 165, ojos pardos, trigueña, con el cabello castaño claro. Psicológicamente también son distintos, ella demuestra todo lo que piensa y siente es concentrada y para nada distraída.

Como era de esperar costo mucho que dijera que si a la invitación de su hermano.

– No quiero ir, no conozco a nadie y después de un rato, Marc desaparece y me quedo sola en un rincón comiendo papas fritas- dijo.     

– No te estamos preguntando es una obligación- contesto su madre          

– Iré para no discutir, subo a cambiarme- y salió de la cocina…      

Fin Cap. 1

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