Descubriéndonos (Capítulo 1)

Nota del Autor: Está Historia es BoysLove, léala bajo su responsabilidad.

Era un día muy sombrío y frío. Ideal para una despedida, según mi amiga Monserrat, que estaba triste porque justo para el día de su cumpleaños yo tenia que partir a un internado.

– Nos veremos los fines de semanas, Monse, te juro que no te cambiare por nadie, nadie reemplazara a mi mejor amiga.           

– Amiga… – dijo ella muy bajo- Diego, que te vaya super bien- dijo un poco más alegre.        

– Ven- dije abrazándola- Como desearía que fuéramos mas que amigos- murmuré         

– ¿Dijiste algo? – preguntó ella    

– Sí, que me tengo que ir. Chao- le dije         

– Nos vemos- contestó       

Monserrat y yo éramos amigos desde hace 6 años, gracias a que nuestros padres también lo eran. Al principio era solo hola y chao, pero luego nos conocimos y nos convertimos en los mejores amigos, sin embargo, yo ya no la quiero como amiga.

– Por fin llegué a mi prisión- dije al bajar del autobús. Estoy en un internado porque soy un poquito arriesgado, es una especie de castigo. Al entrar choque con un joven.           

– Lo siento- dije, pero él no respondió y siguió su camino, enseguida se acercó a mi un señor.         

– ¿Diego García?, soy el director y te diré donde queda tu habitación, todas son compartidas- dijo mientras caminábamos- tú estarás con Andy Lynch, tiene 17 años, un chico excepcional, pero ese no es el tema, llegamos, nos vemos- dijo al despedirse.           

– Chao- dije- permiso, no hay nadie- dije al ver que no había nadie- vaya que amplio, supongo que esta es mi cama- y me tire en ella, entonces entraron era el chico con el que había chocado al entrar.    

– Hola soy Diego- y callé para que respondiera, pero no lo hizo- Andy, ¿te llamas así? – agregué       

– Sí, mi nombre es Andy, y si no te molesta voy a dormir, acabo de terminar la práctica.            

– ¿Juegas basket?, yo sí- le dije muy alegre          

– No, practico natación, el basket, sin ofender es aburrido, pero se nota que tú juegas- dijo tocando mis bíceps- excelente físico el tuyo- agrego levantando mi polera para ver mi abdomen- Voy a dormir un poco- y diciendo esto se acostó.

Fin Cap1.

Diversas Personalidades (Capítulo Final)

Desde entonces que Esteban se fue al extranjero y Tina se traslado de ciudad por el trabajo de su padre. Aimary y yo llevamos 5 meses, durante los cuales he discutido mucho con ella a causa de que está preocupada por Esteban. El día en que él llegaba lo fuimos a recibir al aeropuerto. Al verlo tanto ella como yo quedamos atónitos. Venia con un niñito en sus brazos era casi igual que él a excepción de sus ojos que eran del color de la mujer que venia a su lado, ella era alta, de pelo corto y rubia. Ellos se nos acercaron.

– ¿Quién les dijo que llegaba hoy?, no tenían por que haber venido así que chao- hablo Esteban.               

– No la presentas- dijo Aimary.          

– ¿Presentarla?, claro ella es Febe y el mi hijo Alexander.           

– ¿Hijo? – dijimos Aimary y yo.         

– Si, tiene 2 años. Los traje a vivir conmigo ahora pueden irse         

– Claro- dijo Aimary- vamos Pablo.         

– Si, chao Esteban, cuídalos, Febe, Alex- dije.      

Durante el trayecto ella no dijo nada, iba cabizbaja.

– ¿Aún te gusta Esteban?, todavía no consigo que solo pienses en mi.      

– No puedo evitar, pero eso no quiere decir que no te quiera, has ganado mucho más que ninguno diría yo.    

– Si lo sé, me he dado cuenta, ves que soy irresistible.      

Ella rió y dijo:

– Tú eres el único que no ha cambiado sigues igual de orgulloso y creído, pero no importa porque así y todo me gustas- respondió.       

– lo sé perfectamente- dije ya más alegre.    

Cierto día Aimary y yo estábamos solos en mi casa, era una oportunidad única y la empecé a seducir, la besaba, estaba funcionando. Cuando ya estábamos, ambos, sin camisa ella me separó.

– No por favor      

– Eres una… imbécil ¡ándate!, he esperado tanto y tú lo único que haces es pensar en ese idiota. Vete.       

Ella se puso a llorar se vistió y se fue sin decir ni una palabra. Camino triste, se sentó, en el parque, Esteban la vio y se acerco.

– ¿Qué te pasa?, no debes llorar.      

– ¿Te molestaría dejarme sola? – dijo Aimary          

– No es el momento de estar sola            

Y sin decir más ella se paró y se fue, pero él la detuvo.

– No te iras- y la abrazó, luego le tomaría la cara para besarla, pero ella le dijo.       

– No le haré esto a Pablo ni tu a tu pareja- al decir esta se fue corriendo dejándolo solo.         

Luego de que discutimos me arrepentí de lo que dije y salí a buscarla. En el parque me encontré con Esteban.

– Pablo, ¿qué le dijiste para que estuviera así?, no te entiendo, hiciste tanto para estar con ella.     

– ¿Para donde se fue?    

Pero no respondió, entonces salí corriendo, la busqué, pero no la encontré. Esteban la fue a ver y la abrazo para consolarla, pero como hombre tuvo el deseo de tenerla. Comenzó a besarla y ella se dejó, siguió por desvestirla, todo continuo su curso esperado. Cuando acabaron Esteban la besó en la frente. 

– ¿Por qué? Esteban yo…- y se puso a llorar.          

– Eres linda, pero esto no debió ocurrir nosotros tenemos pareja- se levanto y comenzó a vestirse.     

 – Si lo mejor será no vernos- respondió Aimary.   

Al despedirse Esteban no lo pudo evitar y la besó. Como se habían puesto de acuerdo no se volvieron a ver, al mes supe que Esteban se había ido a vivir con su pareja e hijo a Inglaterra. Cuando volví a verla ella no me hablaba, si a penas me miraba.

El día viernes Tina vino a verme lo que dijo e hicimos aún me pesa en la conciencia……     

– Mira he venido decidida a todo- habló Tina           

– Si que……- pero no termine por que se abalanzó sobre mi. Estábamos en lo mejor cuando entraron.       

– Pablo, estaba la puerta abierta y pa……- era Aimary, que no se puso más roja porque no podía, al vernos salió corriendo. Al hacerlo cruzó la calle sin mirar y.… la atropello un camión. Estaba grave en el hospital.           

– Todo es culpa mía- dije cuando llegamos Tina y yo a la clínica.      

– Ella estará bien, se que no es lugar, pero, ¿quieres pololear conmigo? – preguntó Tina          

– No es el momento- respondí.   

– Piénsalo. Creo que hay que avisarle a Esteban- dijo.   

No respondí porque solo el hecho de decirle a Esteban me asustaba. Él llegó a la semana y casi me mata. El doctor hizo muchos exámenes y no dijo que ella a causa del accidente quedaría vegetal, solo atinamos a quedarnos en silencio. Uno por uno paso a verla primero Tina.

– Que pena verte así. Te diré una coso me quedare con Pablo, el necesita de alguien a su lado- y salió. En seguida entre yo.       

– Aimary- comencé- daría mi vida para que tu estés bien- y no pude seguir porque de mis ojos empezaron a brotar lagrimas muy sinceras. Estuve mucho rato con ella hasta que me pidieron salir para que entrara Esteban. Estuvo mucho rato en silencio, solo miraba por la ventana, luego habló:       

– Ahora que tú estas así me di cuenta de que te amo y que jamás debí dejarte, no sabes cuanto me arrepiento- se agacho y la beso primero en la frente y luego en los labios. Al salir dijo:          

– El doctor me dijo que el embarazo seguirá su curso a pesar de…- pero no termino- cuidare muy bien de nuestro hijo, será el mejor recuerdo de nuestro amor……- terminó.      

FIN

Diversas Personalidades (Capítulo 6)

Al del campamento Esteban y Tina estaban muy silenciosos, demasiado diría yo, estuvieron así durante 3 semanas.

Aimary me pidió tiempo para estar segura de lo que sentía. En una de nuestras salidas en grupo Esteban habló:

– Creo que ustedes hacen una linda pareja, ¿cuánto llevan?       

– 3 semanas- dije tomándole la mano a mi supuesta novia, ella no dijo nada.          

– Mucho, mucho- murmuro Tina, hacia una semana que estaba muy pesada.      

Esteban y Aimary tenían una característica en común, ambos se vestían de negro. Estábamos de lo mejor conversando cuando se nos acercó un fotógrafo.

– Ustedes los de negro, ¿quieren posar para mí?           

– ¿Nosotros? – preguntaron Esteban y Aimary.                

– Si, vamos por aquí.           

Ambos lo siguieron y Tina y yo dijimos que los esperaríamos. Cuando llegaron al local el Sr. Les dijo:

– Están perfectos para la sesión de fotos, se pondrán como yo les digo

– Yo no posaré, ¿qué se cree? – dijo y Esteban           

El caballero tomo a Esteban y dijo:     

– Tómala de la cintura y llévala hacia ti- Esteban le obedeció- luego tu- hablo dirigiéndose a Aimary- no, no, mejor bésala.         

– ¿QUÉ? – dijo Esteban      

– Si bésala, es fácil- y los puso frente a frente, demasiado cerca- Eso es no se muevan.                  

En la última foto él le dijo a Aimary que se recostara en el suelo y Esteban encima tomándola con sus brazos, ambos estaban muy nerviosos. 

Tina y yo llegamos justo cuando la sesión había terminado. Pero días después una chica se me acercó.

– Si ella fuera mi novia no dejaría que se sacara ese tipo de fotos- dijo dejando una revista encima de mi mesa. La revista era de una galería de arte y la foto mejor catalogada era la ultima de la sesión. Muy enojado fui a hablar con ella.

– Disfrutaste mucho de las fotos ¿cierto?, me dejaste como un tonto- le dije señalándole las fotos.         

– ¿Qué? – cuando vio las fotos se enrojeció              

– Esteban no es para ti, sabías que le gusta tu mejor amiga, la Tina.      

Aimary no me creyó sabia muy bien cuando mentía por mi parte yo le dejé de hablar, ella se veía triste, pero no me acerqué. La escuche hablar con Tina después de un entrenamiento.

– Aimary me gustaron mucho tus fotos, eres una posera- decía Tina.      

– Gracias. Quiero hablar con Pablo y arreglar las cosas con él- respondió Aimary             

– Mm, chao, Ai- y Tina tomo otro camino       

Al día siguiente ella se acercó a mí.

– Pablo no quiero que sigas enojado     

– ¿Por qué dices eso? – pregunte         

– Porque…. porque tumegustasmucho- dijo muy rápido                 

– ¿Qué?      

– Tú … tu me atraes y quiero date una oportunidad- dijo ya más lento.        

– Pues nadie se a arrepentido de salir conmigo, pero ¿por qué ahora piensas en darme una oportunidad?

– Porque tu has sido el único que ha tratado de que yo cambie un poco, y los hacho con todas tus fuerzas. Eso era lo que yo esperaba que alguien se la jugará por mí, aunque….          

– Si se perfectamente que aún te gusta Esteban, pero yo me ganaré tu corazón- dije.

Fin Cap6.