¿Cuándo un amor no es amor? Capítulo Final

Entonces pasamos al amor que sabes que no es amor, sino que una aventura fugaz. Para pasarlo bien y sentir que no tienes ninguna atadura. Porque no vale la pena establecer algo serio o duradero, porque simplemente vives la vida y nada más.

Aunque en ocasiones no termina bien, porque una de las dos partes se involucra más de lo necesario…

Esta aventura es sólo una experiencia más… una de tantas que podrías tener o que tendrás.

Y habrá más… ¿se llegará a esa relación eterna que te presentan en las películas o libros? ¿existirá el amor que sea eterno, el encontrarte con tu alma gemela?

Sólo dependerá de ti y tus decisiones… y que aprendas de todo lo que vives y vivirás…

Fin.

¿Cuándo un amor no es amor? Capítulo 2

Segunda parte: Primer Amor

¿En qué quedé? Ah… en ese primer amor que se reconoce así mismo como el primero, pero no el único.

Te sientes notado como ser humano, reconocen lo que tú no veías en ti y piensan que se siente bien, que quieres dar lo mejor o al menos eso sentí yo… Sin embargo, tanta estupidez que te entregan de manera comercial y ensucia ese primer amor, con expectativas dignas de series o películas, que no se cumplirán y que traerán dolor y desgracia a tu alrededor.

No obstante, lo das todo, aún cuando no es aprobado el amor que sientes, aunque no eres la prioridad de la persona y eres siempre, en tantos sentidos, la segunda opción.

¿Cuánto tiempo puede durar eso? Pues, el tiempo que quieras, o el tiempo en el que te demores en entender que, es el primer amor de un adolescente, imperfecto, extraño, pero puro. Tan puro que no es digno de este mundo.

Realmente amé a esa persona, creí que podría entregarle todo de mí y que fuera recíproco, pero me equivoqué. Sólo le gustaba ser notado y amad@, y no le bastaba que sólo lo hiciera yo, su inseguridad era tal, que quería que muchas personas lo tuviéramos en estima, en diferentes formatos y tipos de relaciones.

Eso me destruyó y abrió mis ojos, ¿era el ser humano que quería a mi lado? Si… ¿podía dar lo mejor de mí y crecer junto a esta persona? Tristemente no…

Sufrí más de lo que quise y menos de lo que debía, porque por vivir ese amor le hice daño a muchas personas… ¿Me arrepiento de eso? Como todas las respuesta que he dado, NO, no me arrepiento, es parte de lo que me formó como persona, quizás hubiera actuado algo diferente, para poder amar, pero sin dañar, sin hacer mal.

Este extraño amor, pero si, amor al final y al cabo, me permitió entender que era lo que esperaba del amor y con que tipo de persona quería estar, a quien deseaba mostrarle todo de mí.

Y aunque mi mente y mis sentimientos eran totalmente suyos, di un paso al costado, porque, aunque no era ni soy el mejor ser humano del mundo, no merecía que mi amor sólo estuviera basado en llanto y tristeza, porque realmente quería ser feliz y ya.

Sin ser juzgada, sin ser odiada… Simplemente ser.

Fin Parte 2; Primer Amor. ¿Cuándo un amor no es amor?

¿Cuándo un amor no es amor? Capítulo 1

Capítulo 1

Casi la mayoría ha experimentado ese amor doloroso que no te deja respirar o que te quita el sueño nocturno, porque no puedes estar con él, porque no puedes llevarlo bien o simplemente porque no puedes contenerlo en tu pecho…

Pero la pregunta que surge es… ¿cómo identifico cuando es sólo un enamoramiento?, ¿cómo sé que no es sólo una extraña obsesión o ese amor que llaman amor del bueno? Aquel que te hace crecer y cambiar no sólo por el otro, sino que por uno mismo.

Ninguna persona te enseña eso, y como seres humanos imperfectos, lo aprendemos, en ocasiones, de forma muy tortuosa, a veces con daño emocional y metal, que nos deja estancados, preguntándonos; ¿Qué he estado haciendo mal?

Esa es mi historia, de reconocimiento, de replantear todo y crecer.

Pero no daré nombres, ni géneros, hablaré de la persona, del ser humano que he estado siendo y de aquellos que he ido conociendo.

Primer Amor

Aquí estoy, en este mundo, sin haber pedido nacer, sin que nadie me guíe porque hay temas que no se hablan, porque en ocasiones quienes están a tu alrededor, consideran que no necesitan tocar ciertos temas para que aprendas por tu cuenta, sin ninguna mala intención, pero dañándote enormemente.

¿Qué clase de persona fue la primera que les hizo darse cuenta de que ustedes podían ser notados por otras personas?

Mi persona fue alguien cercano, no correcto, en ningún lugar, prohibido si se quiere decir. No es una experiencia de amor propiamente tal, fue algo más de reacción química. Situación que nunca había experimentado. ¿Me enamoré? No, claramente es NO, pero si hizo que mi percepción de ese sentimiento fuera asquerosa, pero excitante. Pero ¿cómo se aclara el pensamiento que rondaba en ese entonces? Simplemente callando y evitando el contacto.

Esa experiencia ¿me acercó al amor que veía en la televisión o películas? No, nuevamente repito la respuesta.

Mi segunda experiencia como persona con otras fue en instancias de formación educacional, ¿me enamoré de alguna de las personas con las que tuve contacto físico? Nuevamente la respuesta es No. Y también fue por lo prohibido de lo que hacíamos.

Por todo esto, te das cuenta de que quizás, estás destinado como ser humano a estar, a pasarlo bien con contextos y personas distintas personas, con las cuales no estableces ningún vínculo similar al amor.

Y entonces creces sólo viendo como el resto de los seres humanos cercanos pasan por algo que tú, sólo has leído o visto por ahí. Repites que esto no es para ti y te conformas.

Entonces, un ser humano te ve, te nota y reconoces eso que has visto pero no vivido…

Me enamoré, sí… Pero nuevamente no estaba destinado para mi… o quizás sí.

Fin Parte 1; Primer Amor.

Epílogo: ¡No te puede gustar ÉL! (Final)

El tiempo pasa sin que ninguno de nosotros se de cuenta, lo peor de esto es que las heridas sanan tan lento que siento como se van cerrando, como se vuelven a abrir cuando me preguntan por ella… ¿Qué pasó? ¿Sobrevivió? ¿Están juntos? ¿Piensas que fuiste su perdición?…

Al comienzo no sabía como enfrentar a los medios, ni siquiera tuve tiempo para procesar lo que estaba pasando en ese momento, ni le había tomado el peso a lo que era ser famoso y tener fans a mi alrededor. Las redes sociales son las peores. Algunas personas apoyaban mi decisión de tener una vida, un amor y dejar todo atrás…Otros tras el atentado y la posterior muerte de Ann, consideraban que había sido un egoísta y que eso provocó todo.

Terminé con algunos contratos antes de tiempo y pagué la multa que eso conllevaba, otros me pidieron que los finalizara al plazo del año, ya que, aun consideraban que era un rostro importante de mi país. Hice todo esto y luego me marché, cerré mis redes sociales y me fui por un tiempo a la casa de mi hermano. De esto ya va más de un año…

Liu ha sido maravilloso, se hizo pasar por mí para hablar con los medios más desagradables, porque yo simplemente no podía hablar de ella. Él un poco más frío abordaba las preguntas y daba la respuesta correcta.

Y la chica que disparó fue detenida y procesada, no la culpo del mar de locuras que pasaban por su cabeza, el blanco siempre fui yo, por no corresponder sus sentimientos. Por no amarla como ella lo hacía. Pero siendo joven y sin experiencias, erro en el disparo…

Todas las noches sueño con eso… Todas las noches lamento mi decisión y que ella tuviera que ir para detenerme, porque en el fondo de mi mente, quiero creer que me amaba tanto y más que a su propia vida, aunque sé que es algo que nunca sabré con certeza.

Como mencioné, me vine con mi hermano por un tiempo, tranquilo sin que nadie supiera de mí, quien soy y a qué me dedico.

He estado desempleado, viviendo de las ganancias de algunos trabajos que he hecho. Aporto en casa, pero evito estar mucho tiempo ahí, simplemente, en ocasiones, camino sin rumbo fijo…

Mi familia se preocupa por mí y Liu suele estar al pendiente de lo que me pasa…

  • ¿Cuánto tiempo más te culparás por lo que pasó con Ann? – mi hermano siempre comienza la discusión sin fin.
  • No lo sé, quizás si yo hubiera muerto ella…
  • No seas estúpido, creo que debes empezar a vivir, era lo que querías hacer antes de ella muriera…

Siempre conversamos largo y tendido, le aseguré que buscaría un empleo, que me distraería saliendo y conociendo personas, aunque no sé si quiero hacerlo y lograrlo, la depresión es tan grande que siento que me hundo en lo más profundo de mi ser.

En ocasiones miro las fotos que tenemos juntos y me pregunto si lo nuestro hubiera funcionado, miro a mi hermano, su familia y en el fondo lo envidio. Él no quiso la vida pública y el espectáculo, y es feliz. Me pregunto porque me equivoque tanto.

Y así siguen pasando los meses, busco trabajo, salgo a bares a conocer gente. Pero nada me llena, nada satisface mi sentimiento de soledad, mis ganas de morir.

Encuentro un empleo de medio tiempo en una oficina a los meses de conversar con Liu. Lo tomo, aunque mi español no es el mejor, pero el ambiente es agradable. Me distraigo lo suficiente, tengo compañeros simpáticos que llenan mis pensamientos con sus conversaciones cotidianas.

  • Hey!… Inari, ¿te parece si salimos a andar en bici?
  • ¿Bici?… – tengo un compañero de trabajo tan entusiasta que siempre me invita a salir, a comer, es muy amable.

Me explica que bici es el diminutivo de bicicleta… Insiste en que salgamos y acepto, al final tengo que retomar todo lo que he tenido en pausa. Nos detenemos y nos sentamos en el pasto. Me pasa una botella con agua…

  • ¿Quiero preguntar por qué siempre estás triste? – suelta de la nada, tanto que me descoloca.
  • La chica que amaba murió… hace hace casi 2 años…
  • Oooh… lo lamento… ¿puedo decirte algo más?
  • Si, si…
  • ¿Te va bien salir con chicos? – Me mira y sonríe, entiendo la mitad de todo lo que me dice.
  • Emm…
  • Te encuentro atractivo. No es que me quiera casar contigo, pero me siento muy cómodo estando a tu lado y… por ejemplo ahora quiero tomar tu mano, abrazarte y sanar el dolor que sientes por la perdida de la chica que amas…
  • Yo…-empiezo a responder
  • Tranquilo, seamos amigos y si llegas a sentir algo por mí, si quieres darme una oportunidad, estará bien, sino también…

Se ríe y toma mi mano, vuelve a decir que estará para mi ahí, mientras paso por todo esto.

Aprieta mi mano con fuerza y nos quedamos en silencio. Las personas son extrañas y él lo es más todavía.

  • Eres agradable, pero por el momento sólo tomaré la oferta de la amistad…- quiero dejar las cosas claras, no es que no me gusten los chicos, pero estoy tan roto que no sé si quiero darme la oportunidad de amar o estar con alguien.
  • ¡Perfecto! Sin presiones, gracias por todo, por tomarte esto con tranquilidad, generalmente me gritan que no son maricones y varios de ellos después de tener relaciones conmigo– mientras hablas aún no suelta mi mano, me mira fijamente y agrega- ¿Quieres hablar de lo que pasó? ¿De lo que sientes?

Sin apartar la vista, siento como caen las lagrimas por mi rostro, se acerca a mi y me abraza, lloro desconsoladamente, como no lo hice antes, siento que una parte de mi está tranquila, me siento después de mucho tiempo… en paz.

FIN

¡No te puede gustar ÉL! Cap. XVI

Los días transcurren lento, sin problemas. Mi trabajo me distrae durante las horas de la mañana y en las tardes me dedica a las plantas del jardín en la casa donde vivo. Un hobby que no sabía que podía llegar a desarrollar, pero que me ha mantenido alejada del sentimiento de tristeza que me traje después del viaje.

Sólo una vez preguntaron por Inari, pero creo que les quedó claro que no era un tema que quisiera conversar, ni siquiera mencionar. Tampoco nos hemos escrito, sé por las noticias que sigue siendo tan popular como siempre, no hay nada nuevo en esto… O por lo menos eso creo…

Trabajando en la tienda, siento un ruido extraño y veo entrar dos hombres, altos e imponentes. Parece que buscan a alguien, así que me acerco a preguntar que necesitan.

  • ¿En qué puedo ayudar?
  • ¿Anaís? – asiento con mi cabeza…- Creo que deberíamos conversar…

Quedo un poco preocupada al verlos, siento que pasa algo y no puedo imaginar que, los invito a pasar a la oficina de mi jefa y cierro la tienda por unos minutos. Se sientan y uno de ellos me pasa un celular, para mostrarme un video subido a twitter, antes de reproducirlo, veo sus vistas, reposteos y es viral. Comienzo por preocuparme y al verlo y ver a Inari, entiendo que hizo algo que lo perjudica.

Ha declarado que está enamorado, que fue rechazado, pero que quiere intentar conquistar a la persona que ama… dejando todo de lado… Lo noto afectado, extraño… distante.

  • ¿Qué necesitan que haga? Esto ya se hizo más que viral… Ni siquiera sabía de esto…
  • Lo sabemos, y estamos acá para cuidarte, porque, seguramente, ya están averiguando quien es la chica que ha provocado todo esto. Claramente no estamos de acuerdo, intentamos detenerlo, pero acá estamos, salvando lo insalvable. Queremos saber si puedes ir a verlo.

Miro y comprendo su preocupación, pero recuerdo dejarle en claro que no hay nada que pueda hacer…

  • Es el último favor que te pedimos…

Acepto sin mas que agregar, porque sé que él sólo a mi me escuchará… viajo a penas puedo, y con la bendición eterna de mi jefa, pero siento que esto no irá bien, que hay algo malo…

Me recibe en el aeropuerto, no puede mirarme, no quiere mirarme… subimos al auto en silencio, hasta que decido hablar.

  • Inari, explícame qué pasó… que es todo esto.
  • No lo sé realmente, no espere que vinieras a mi… No quiero pensar que es una oportunidad, que me estás dando una esperanza a la cual aferrarme… pero…

El auto se detiene y nos bajamos, entonces se siente un sonido estruendoso que viene de un arma… No entiendo que está pasando, veo a una chica bajar la pistola, quien mierda ha recibido ese disparo… Veo como los guardaespaldas se abalanzan a ella…

¿Quién es el herido…? El ruido me envuelve y siento que todo gira a mi alrededor…

Fin Cap. XVI

¡No te puede gustar ÉL! Cap. XV

Las conversaciones poco agradables duelen. Los días maravillosos se van… Y a veces sólo queda la soledad.

Han pasado unos días desde que llegamos y hemos evitado la conversación, estar solos, sabe en el fondo de su ser, que siempre mi respuesta será un no, así que supongo que quiere mantener la esperanza, aunque se falsa.

  • Inari, después de esta semana, sólo te queda una para regresar a tu vida de fama…
  • Si…

Estamos solos en casa, sentados en el sofá cubiertos por una manta para abrigarnos. Sutilmente me rodea con sus brazos. Siento el calor de su cuerpo y sus latidos acelerados…

  • Debo volver a esa vida que elegí – contesta y lo abrazo de vuelta, me refugio en su pecho, escuchando su corazón.
  • ¿Qué quieres decirme? – le digo rompiendo el silencio de la habitación.
  • Quiero decirte… Anaís, te amo con todo mi corazón. Pero nos hemos conocido en la vida equivocada, porque sé que, haga lo que haga, nunca querrás estar conmigo, compartir mi vida que no es vida.
  • Pero agradezco que estés conmigo… aunque sea así, a medias… sólo como amiga…- siento unas gotas que caen en mi cuello, porque he estado abrazada a su pecho sin ser capaz de mirarlo.

Esta triste, lo siento, me llegan sus sentimientos, el amor, la frustración, el agradecimiento.

Levanto mi vista y veo sus ojos llenos de lágrimas. Con cuidado seco sus ojos y acaricio su mejilla. Me acerco y beso su frente.

  • Me iré mañana. Pasa tiempo en tu hogar, con tu familia. Yo vuelvo a mi vida, en la que siempre serás bienvenido… como un ami…

No puedo finalizar la frase porque siento sus labios en los míos. De vuelvo el beso, y me abraza con intensidad. Su respiración agitada, su nerviosismo se notan. No es igual que cuando nos besamos la primera vez.

  • Yo … mañana te iré a dejar… toma esto como una despedida… y disculpa si te ha molestado – se levanta y se marcha, dejándome sola en la habitación. Entendiendo que será la última vez que nos veamos.

La mañana siguiente transcurre con normalidad. Sus padres no quieren que me marche, pero el trabajo llama. Inari me abraza con fuerza al despedirse.

  • Estaremos al habla… yo te escribiré.
  • Regresa a tu vida tranquilo. Sabes dónde encontrarme.

Vuelvo a mi vida tranquila… Y él en una semana a su vida agitada. Vidas separadas.

Fin Cap. XV

¡No te puede gustar ÉL! Cap. XIV

Han pasado dos semanas desde que Inari se queda conmigo y la verdad es que ha sido una experiencia agradable, me acompaña a trabajar y en las tardes recorremos el bosque a modo de distracción, conversamos de la vida y de paso, nos conocemos un poco más.

  • La semana que viene…
  • ¿Qué pasa? – le digo al ver que se detiene.
  • Quiero ir a pasar unos días a la casa de mis padres… ¿Te parece venir conmigo? Podemos hablar con tu jefa para que te de una semana y luego volvemos…

Lo miro mientras escucho sus palabras, se ve ansioso por mi respuesta, pero realmente no sé si quiero viajar, aunque sea en plan de amistad, no quisiera pasar nuevamente por la misma experiencia que con los padres de Jian.

  • Déjame pensarlo y consultarlo con mi almohada hoy. Mañana te doy una respuesta.

Asiente mientras, baja la vista, camina en silencio y avanza mientras yo me quedo detrás de él.

  • Que distintas son nuestras vidas… ¿no lo crees? Tu vida acá es… es vida.
  • Jaja… algo así. ¿Quieres ahora una vida así? Lejos de los reflectores, de los fans…
  • Estás semanas contigo acá, tranquilo… Me hacen replantearme si quiero sacrificar mi privacidad toda la vida. O sea…
  • Entiendo tu punto, puede ser solo, con una pareja o dónde sea. Creo que, aunque quisiera, no podría seguirte el ritmo, con la fama que tienes, que difícil es estar en tu vida oficial.

Sólo camina en silencio, sé que estoy matando sus esperanzas con ese comentario. Pero está bien.

Llegamos a casa y pasamos la noche… pienso en él tanto o más que antes. Como si fuera una adolescente que no controla sus sentimientos. No sé que pasa exactamente por su mente y eso me estresa.

A la mañana siguiente cuando nos dirigimos al trabajo, Inari le comenta a mi jefa que se irá por una semana a visitar a sus padres.

  • Ann, deberías acompañarlo, tienes mi permiso, sería bueno que sus padres conozcan a la persona que lo está cuidando.

Ambos nos miramos con sorpresa. Mi jefa me ha dado una orden indirectamente y se acerca a Inari y le dice algo al oído que hace que él se sonroje por completo. Ella siempre lo hace.

  • Como diga. Volveremos lo más pronto posible.
  • Me parece.

La sonrisa aparece en el rostro de Inari, plena como si consiguiera su objetivo. Maldita sea, es tan lindo y tierno cuando sonríe que no puedo quitar mi vista de él. Sonrío de vuelta, y siento que quiero caer rendida a sus pies.

Coordinamos el viaje al pueblo de sus padres que queda a un día de viaje. Todo listo y dispuesto, partimos a ver a sus padres.

  • Quizás se molesten porque vas conmigo.
  • No, ellos saben que vas… estaban contentos de poder conocerte.
  • ¿Cómo?
  • Cuando paso todo, pensaron que me iría con ellos, pero les dije que quería estar con una amiga… Aunque saben de ti desde que trabajas para mi… por el tema de mi alergia, les preocupaba quien cuidaría de eso…

Lo miro en silencio mientras escucho sus palabras, no miente, pero sé que no me ha contado todo porque evita mirarme.

….

  • Hijooo – veo a una mujer con una sonrisa que conozco, a su lado un hombre de gran porte que sonríe igual.
  • Paaa, Maa…- Inari los abraza con cariño – Ella es Ann, de quien les he hablado.
  • Hasta que al fin te conocemos – dijo su padre – Eres el sol de su universo. Sólo te menciona a ti cuando hablamos.

Sus palabras me sorprenden, miro a Inari buscando respuesta, pero sólo veo su rostro sonrojado.

  • Eres una gran amiga para él y lo has cuidado mucho. Te estamos agradecidos- su madre me abraza con cariño. – Tus hermanos estarán felices de verte.
  • ¿Hermanos?
  • Claro, Inari es el tercer hijo de cinco. Pero lo mantenemos muy en secreto por el tema de su fama.

Subimos al auto y sus padres no dejan de hacerle preguntas, Inari habla muy animado y el ambiente se hace muy agradable.

Su hogar es muy humilde, nada de lujos, llena de fotos de sus hijos. Mientras la vemos observo una fotografía donde salen dos chicos idénticos como gotas de agua.

  • Inari…
  • Ohh, lo descubriste… es mi gemelo…Liu… pero él no vive en el país… Emigró
  • Siiii- dice su madre, desde la cocina- Se caso con una chica latinoamericana y se fue. No me mires así Anaís – la sorpresa en mi rostro no se puede disimular – Es una buena chica y lo hace feliz. Tuvieron gemelas hace un año – me muestra una foto de sus nietas – si pensaste que tú me incomodarías a mi o a mi marido, no es así.
  • ¡Mamá!
  • Yo sólo soy su amiga…
  • Claro, claro.

Conozco a sus hermanos menores, también gemelos, y a su hermana, la mayor de todos los hijos. Me hacen muchas preguntas, tantas que me marean un poco.

  • Entonces – dice su hermano menor – ¿Cuándo le dirás que si a mi hermano? ¿O no te ha dicho anda aún? – Miro al pequeño con curiosidad, Inari ha salido con sus padres así que aprovecho de seguir con la conversación.
  • Inari no me ha dicho nada… Nosotros somos amigos.
  • ¿Realmente le crees?… Ann, te adora, sólo habla de ti desde que te conoció. Liu nos cuenta, no sé porque aun no te dice nada.
  • Porque sabe la respuesta…
  • Mi hermano es un buen chico… ¿No te gusta ni un poco?

No podemos seguir la conversación porque aparece todo el mundo. Quedo atontada con todo lo que sé… Miro a Inari quien me vuelve a sonreír, pero su hermano nos saca de nuestro momento.

  • Hermano, si tú… no quieres a Ann en tu vida para siempre, cuando sea mayor le pediré que se case conmigo.

Todos nos miran y se ríen. Menos nosotros… porque sabemos que después de estos días tendremos que hablar.

Fin cap. XIV

¡No te puede gustar ÉL! Cap. XIII

Ha pasado medio año desde que todo se terminó con Jian, pocos saben de eso, ya que, intenté mantenerlo lo más privado posible.

A pesar de que me pidió que mantuviéramos contacto, he tratado de tener muy poca comunicación con él. Más que por el hecho de que me entristece la forma en la que lo nuestro se acabó, es porque es complicado para mí volver a ser sólo su amiga.

He cambiado también de trabajo y me he trasladado a una zona rural a vivir, trabajo atendiendo un minimarket, un rubro muy sencillo y tranquilo. Tampoco mantengo contacto con Inari, no por algo que haya pasado entre nosotros. Pero por temas de tiempo, simplemente dejamos de conversar.

Las personas de este lugar son amables y casi todas mayores. Fui muy bien recibida por todos con quienes he interactuado.

  • Señorita Anaís… un chico muy guapo la busca…- me grita la dueña del minimarket hacia la bodega, dónde estoy ordenando. Estoy llena de polvo y sucia.
  • ¿Cómo?

Entonces al salir lo veo, impecable, alto y sonriéndome… Me sacudo las manos en la ropa y arreglo un poco mi pelo.

  • ¿Tú por acá? ¿Cómo supiste dónde estaba?
  • Le pedí a mi agente que te buscara. Me tomé unas vacaciones y pensé en pasarlas contigo, bueno no todas, mi madre quiere que vaya a verla.

Se me acerca la dueña y me dice que puedo irme, que vaya con el chico guapo. Dice también que cree haberlo visto en algún lado.

  • ¿Quieres ir a mi casa y esperarme ahí? Terminaré mi trabajo en bodega y me voy.
  • Te ayudo, no quiero estar solo.

Lo miro y siento que hay algo que no sé. Puede que haya ocurrido alguna situación en estos últimos 6 meses que no lo he visto. Asiento y le indico que me siga, veo la sonrisa de la dueña.

Muy diligente me ayuda con todo lo que hay que hacer. Pero no habla mucho, contesta mis preguntas con monólogos. A pesar de sonreírme, siento lo triste que esta.

Terminamos el trabajo y nos vamos a mi casa. Arrendó un vehículo para movilizarse de la ciudad al pueblo donde estoy. Conversamos un poco en el camino y al entrar, deja su maleta y mira la casa. Muy antigua y con olor a anciano. Suspira profundo. Me acerco a él, me pongo enfrente y lo abrazo. Él simplemente me abraza devuelta y comienza a llorar. Su abrazo es fuerte y no me suelta. Sólo puedo decirle que está todo tranquilo y seguro en mi hogar.

Luego de un momento de suelta y sonríe mientras se seca las lágrimas.

  • Gracias…
  • Vamos a tomarnos un té y me cuentas que ha pasado en tu vida para que estés así.

Camina conmigo y mientras preparo el té mira el entorno.

  • ¿Vale la pena estar acá? ¿Por qué te fuiste? ¿Por qué dejaste de contestar mis mensajes?
  • Ahora si quieres hablar… Siéntate y toma tu té, porque contestaré todo lo que quieras saber, y luego tú me dirás qué te pasa. – le contesto y sigo con lo que estaba haciendo mientas voy respondiendo sus consultas. – Terminé con Jian hace varios meses. Y si bien ya tenía ganas de cambiar de ambiente, ese fue el empujón que me faltaba. No tenía ganas de comentarle a nadie nada. Y realmente quería un ambiente más relajado que me hiciera sentir en paz. No le contesté a nadie, no sólo a ti… Porque no tenía ganas y porque, además, la señal no es de lo mejor… Mira tu celular. – Inari me hace caso y nota que por el momento no tiene nada de señal. – Tu turno.
  • Ok…

Comienza contándome que desde que me fui, no fue tan difícil ordenar su tema alimenticio porque ya tenía una rutina. Que todo había estado muy tranquilo y que sus fans no estaban tan intensas.

Hasta hace unos 3 meses atrás. Llegó a su apartamento y lo atacó una chica en evidente estado de euforia. Una fan que lo había estado persiguiendo varios meses. Estaba con un cuchillo amenazándolo y amenazando con quitarse la vida si Inari no le prestaba atención.

Si bien todo terminó, relativamente bien, él realmente estaba afectado, porque ni en su propia casa podía estar seguro.

  • Han sido meses estresantes. De mucho trabajo, poco sueño y con mucha paranoia. Entonces opté por tomarme un receso. En la agencia estuvieron de acuerdo. Coordinamos el tiempo, mis trabajos y posponer mi agenda por 1 mes. Cuando pensé en tranquilidad, yo…

Baja la vista y no dice nada más… me acerco y toco su hombro.

  • Puedes quedarte conmigo el tiempo que quieras. Pero estarás sólo porque…
  • Voy contigo a trabajar… realmente me pone nervioso estar completamente sólo.
  • Está bien, conversaré con la dueña.

Sonríe nuevamente mientras toma su té.

FIN CAP. 13

¡No te puede gustar ÉL! Cap. XII

El tiempo ha transcurrido a mucha velocidad… Me cuesta creer que ya llevo más de un año con Jian y también trabajando para Inari.

Este fin de semana, Jian y yo viajaremos donde sus familiares. Hemos pasado varios meses sin vernos, por su trabajo, pero ahora que ha vuelto hemos tratado de estar juntos el mayor tiempo posible, así que organizamos nuestras vidas para poder estar juntos.

Pero también él necesita ver a su familia, por lo que estaremos con ellos alrededor de 2 semanas.

  • No veo a tu familia desde que dijimos que estaríamos juntos.
  • Oohhh…
  • ¿Pasa algo?

Jian sonríe y toma mi mano. Noto que está extraño, pero no quiere decirme que es lo que le pasa. Beso su mano y para mi sorpresa me abraza. El viaje se torna silencioso. No sé realmente si esto terminará bien.

Llegamos y nos acomodamos en las piezas que nos han preparado para dormir. Separados.

Su padre parece molesto. Pero aun así es bastante cortés conmigo. Mientras paseo por su jardín escucho la conversación de Jian con sus padres.

  • Llevas saliendo con ella más de 1 año, ya casi 2, me preocupa que la veas como una opción seria.
  • ¿No pretenderás casarte con ella…?

Me alejo rápido, no quiero terminar de escuchar. No tengo pretensiones de casarme con él, pero creo que es mucho escuchar que no puedo ser su opción…

  • ¡Llegaron! – dice su hermana abrazándome.
  • Hace unas horas…
  • Que bueno, Jian siempre habla de ti, que está muy feliz contigo…

Miro a su hermana y sonrío. Ojalá sus padres pensaran así, tan libres de mente.

  • Ann, ¿vamos a comprar?

Jian aparece entre nosotras. Estira su mano y la tomo. Salimos, nuevamente en silencio.

  • ¿Crees que deberíamos terminar esta relación? – suelto sin aviso
  • ¿A qué viene eso? No me digas que…- su expresión cambia, parece aterrado.
  • Siempre te ha importado lo que digan tus padres…
  • No es sólo eso. Realmente te amo, sin embargo…Me gusta otra persona, la verdad es que también salgo con ella, no ha pasado nada, pero… – guarda silencio mientras mira el suelo.

Ese valde de agua fría no me lo esperaba. Quiero pensar que es una broma, aunque se que no lo es. Me siento mareada y comienzo a escuchar su voz a lo lejos, mientras mis ojos se inundan por las lágrimas y él intenta explicar lo inexplicable.

Fin Cap. XII

¡No te puede gustar ÉL! Cap. XI

El fin de semana que pasó en mi casa fue muy extraño pero tranquilo, las fans se fueron durante la madrugada. Pero volvieron al día siguiente. Sólo cuando llegó la fuerza policial se fueron y él pudo volver a su departamento. A pesar del estrés de esos días, su agente, mencionó que se veía más tranquilo que en otras ocasiones.

Cuando se lo mencioné Jian, no pareció molestarle, pero me dijo que tuviera mucho cuidado con sus fans, que se ponían muy intensas cuando se daban cuenta que había alguien cercano a él.

  • No sé si llamarme como alguien cercana a él. Pero tienes razón, debo cuidarme.
  • Imagina te agarran fuera de su apartamento y te increpan, no entenderán que sólo trabajas para él.

No había pensado en eso, pero Jian tiene razón, mi seguridad no está bien a su lado… quizás deba conversarlo con su agente. Y así lo hago cuando lo veo:

  • Necesito conversar contigo…
  • Dime…
  • Es sobre mi horario… por lo que pasó últimamente, considero prudente irme una hora antes… las fans de Inari han estado bien intensas últimamente…
  • ¿Sabes cuál es el motivo de eso?
  • No realmente…

Me mira y sonríe, duda si hablar, pero lo hace…

  • Hace un mes en una entrevista, como siempre, le consultaron sobre su estado sentimental… Y él sólo dijo que su corazón estaba ocupado pero que nunca tendrá una respuesta positiva. Las redes explotaron y empezaron a averiguar quién podría ser. Pero no tienen nada. Así que esperan a ver si consiguen descubrir su secreto.
  • En fin… se le ocurre hablar estupideces… Puedes irte apenas esté todo listo, entiendo tu preocupación…

Me retiro de la oficina, vuelvo a repetirme como muchas veces que no puedo creer que su vida sea así de complicada.

Realizo mis tareas y termino temprano. Dejo todo anotado para que no se equivoque y salgo del edificio. Ya hay chicas afuera, una de ellas se me acerca.

  • Hola… sabes, siempre te vemos salir de acá, ¿qué vienes hacer?
  • Hola… yo hago el aseo en algunos departamentos.

No espera que diga nada más y le grita al resto que no hay nada de que preocuparse “Que sólo hago el aseo” se aleja de mí y sigue esperando a Inari como el resto.

Camino a mi curso de idioma intensivo, pensado que este fin de semana podré alejarme de la toxicidad que emanan esas personas.

Fin Cap. XI