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¡No te puede gustar ÉL! Cap. VI

Ha pasado ya un mes de mi trabajo, no he tenido noticias de Inari, no directamente, pero es tan popular que lo veo en todos lados, en comerciales, programas, shows, etc. ¿Cómo vive así? ¿Cómo tiene una vida personal si todo es trabajo?

Mientras él tiene esa vida acelerada, yo he conocido más gente y he hecho una amistad muy fuerte con Jian, comparto mucho tiempo y siempre estamos para el otro. Tanto así, que conocí a su familia, quienes pensaron que era la novia extranjera.

Perdida en mis pensamientos, siento que mi jefe aparece en mi oficina de la nada.

  • Arregla todo que vienen para acá – está muy acelerado y me costó entender que decía. No pregunté nada e hice lo que me pedía. Al terminar la tarea, me acerqué a él…
  • Jefe, ¿quién viene?
  • El agente de Inari Wang y él mismo.

Me quise morir, insisto que mi vida es peor que los k-dramas. Estoy nerviosa, no quiero dar explicaciones, respiro profundo y pienso en actuar normal. Al final la reunión es con mi jefe y no conmigo. Pregunto si necesita algo más, pero ya no hay nada más que realizar, mis compañeras se harán cargo de todo. Así que vuelvo a mi oficina y cierro la puerta.

Siento como todos están acelerados, veo el auto llegar y la aglomeración de gente afuera de la compañía. Todo es silencio en la oficina. Hasta que veo que el Jefe se encierra en la oficina con ambos. Continuo con mis deberes hasta que se abre la puerta, sin quitar la mirada de mi computador digo:

  • Jefe, ¿necesita algo? – hay un silencio extraño, levanto la mirada y veo al agente de Inari.
  • Buen día, ¿puedo ayudarlo?
  • En la oficina continua te espera Inari. Tienes que ir.

Sin reclamar me levanto y me dirijo donde me indico. Entro sin decir nada y me siento en el sofá, odio a mi jefe que permite que esto pase… mientras pienso que mi odio crece, suena mi celular. Contesto sin pensarlo dos veces.

  • Jian, hola, si, si, pasa por mí hoy y salimos. – con Jian hablo en español – Salgo a las…
  • ¿Hablas en español con tu novio? – El tono de voz de Inari era totalmente inexpresivo. Por primera vez lo miro luego de un mes. Luce delgado, con ojeras marcadas.
  • Cuéntame qué necesitas…

Se sienta en el sofá y me indica que me siente a su lado… no deseo estar a solas con él. Quiero correr y liberarme de esta situación incómoda.

  • Conversemos un momento… eso hacen los amigos, ¿no?

Fin Cap.6

¡No te puede gustar ÉL! Cap. V

No puedo estar en el mismo sitio que él sin sentir su mirada buscando mis ojos. Luego de ese beso. Me busca cuando no se fijan en él, roza mi mano cuando acerco su comida. No diré que me siento acosada porque no es así, pero temo que alguien nos vea y sepa que hay algo ahí.

Entro a su cuarto a limpiar y dejar su ultima comida cuando siento su respiración en mi nuca.

  • Mierda… perdón, me asustaste.
  • No era mi intención… quiero, por ultima vez, pedirte que nos agreguemos a Line, a mi cuenta personal…

Suspiro y lo miro, nuevamente me niego. Toca mis manos y siento como se eriza mi piel ante su tacto. No hace nada más que eso y luego me abraza, sus latidos inundan mis oídos. La sensación al contacto con otro es maravillosa. Lo rodeo con mis brazos y me detengo a escuchar su corazón.

  • ¿De qué forma te explico que realmente me gustas?
  • Seamos amigos – digo interrumpiendo su declaración – es lo único que voy a ofrecerte.
  • Pero…
  • Nada más que amistad.

Sin soltarme dice a mi oído que acepta, intercambiamos contactos. Que mal esta esto. Pero quiero creer que pasa porque estamos lejos de todo, que cuando volvamos tendrá más cosas que hacer que preocuparse de mantener contacto conmigo.

El rodaje llegará a su fin y yo volveré a mi trabajo, porque en la promoción y gira no iré, no está dentro del contrato.

Cuando volvemos después de 6 meses intensos, para mi sorpresa me está esperando Jian, me abraza muy contento. Inari está saludando a sus fans y yo me despido de su representante, quien ha quedado muy conforme con mi trabajo.

Me marcho con Jian, mientras conversamos, siento vibrar mi celular, pero no miro hasta llegar mi casa. “¿Es tu novio?”, Inari manda ese mensaje con una carita molesta. No contesto. No tengo ganas. Entonces decido bloquearlo, dejaré esto hasta acá y se acaban mis problemas, supongo.

Fin Cap. 5

¡No te puede gustar ÉL! Cap. IV

Ha pasado ya la primera semana de licencia de Inari y se nota que está mejor. Se levanta de la cama y hace bromas. Es un chico muy simpático y de trato fácil. Conversamos fluidamente en chino mientras corrige algunas palabras que no puedo pronunciar. Ninguna persona sabe de estos ratos de conversación, ni nada. 
-        Anaís, siéntate a mi lado, siempre estás lejos. – dice Inari, lo observo en silencio, su actitud y vibra emanan coqueteo. 
Que hago ahora, él es tan agradable, tan genial… que voy y me siento a su lado, me muestra fotos de su celular, de lugares en donde ha estado, trabajos que ha hecho y un sinfín de actividades… entonces se detiene y me mira.
  • ¿Crees que podríamos agregarnos a Line? – le devuelvo la mirada con sorpresa – Emm… la verdad es que me interesas bastante.

Esto es broma, esto pasa sólo en las historias y películas. El chico guapo y popular se fija en la desamparada, no me puede estar pasando, ¿acaso soy la protagonista?

  • ¿Qué dices? – insiste y se acerca más aún.
  • No, converso contigo porque me agradas y estamos los dos acá. Pero termina este trabajo y la realidad es que no podemos ser amigos.

Escucho los latidos de su corazón, porque solo hay silencio en la habitación. Se levanta en silencio y se recuesta en la cama.

  • Ningún problema. Podemos volver a como estábamos. Puedes retirarte. Quiero estar solo.

Este chico no resiste el rechazo. Pero no es mucho lo que puedo hacer por él. Mientras voy saliendo suena mi celular es Jian, hacia días que no me llamaba porque estaba con mucho trabajo. Mientras contesto escucho muy bajo un “quisiera ser la persona con la que vas a hablar ahora”

Todo vuelve a la normalidad, nada de conversaciones, nada de miradas ni mucho menos contacto físico. Que, si es mejor así, supongo, aunque me siento agotada, intento darme ánimos todos los días.

La rutina es la misma, hasta que me invitan a comer con el staff, compartir y conocer a los actores y todo el personal. No puedo rechazar la oferta, debo cuidar la alimentación de Inari, por lo que me siento a su lado y cuido que todo lo que le sirvan sean alimentos que pueda comer.

Todos comen y beben a destajo, incluso Inari, quien ya tiene el rostro ruborizado por el alcohol. Me hacen una seña para que me lo lleve a la habitación antes de que se ponga peor. Acepta sin reparo y en silencio me sigue… cuando estamos fuera de la vista de todos y él mirando hacia todos lados toma mi mano y camina en silencio. Intento soltarla, pero no me deja. Seguimos en silencio… hasta llegar a su habitación. Sin soltarme, entramos en la pieza. Nos sentamos en el sofá. Me mira y acerca su rostro al mío, me alejo inmediatamente.

  • Eeepaaa. Me iré ahora.
  • No te gusto ni un poco… hace mucho que no me atraía tanto alguien. Y tú ni luces de hacerme caso alguno.

Suspira y cierra los ojos, esta frustrado y me gusta, pienso que quizás si lo beso una vez me deje tranquila. Quiero besarlo la verdad. Me siento sobre él y tapo con mi mano sus ojos. Le susurro al oído: “esto nunca pasó” y lo beso. Parece un insípido beso de k-drama, hasta que abre su boca y meto mi lengua. Devuelve el beso un poco nervioso, pero sigue el ritmo. Siento el calor en mis mejillas y en su rostro. Sé que si continuamos así tendremos sexo, porque he comprobado que hay química y que nuestros cuerpos responden bien al del otro.

Me detengo en seco y me pongo de pie. Arreglo mi ropa y salgo de la habitación sin mirarlo. Mañana me arrepentiré de esto. Lo sé…

Fin Cap.4

¡No te puede gustar ÉL! Cap. III

Instalarse ha sido todo un caos, todos corren para muchos lados y yo debo preparar todo en los horarios que me han dado. Cumplo al pie de la letra las ordenes y no tengo más comunicación que la necesaria con Inari, con el staff de producción no tengo mucho contacto tampoco, pero he ido practicando mi chino con algunas personas que amablemente han entablado conversación conmigo. Eso sin converso mucho con Jian quien me da ánimos y me hace sentir menos sola. Creo que serán los 6 meses más largo de mi vida.

  • 谢谢… – dice Inari Wang mirándome directo a los ojos, su mirada es penetrante y siento que me escanea, esto me pasa todas las veces desde que trabajo con él. Sólo me retiro en silencio.

Desde lejos miro el rodaje, actúa endemoniadamente bien, en realidad todos lo hacen muy bien. Así pasan mis días, mientras no tenga que cumplir con mis horarios, estoy estudiando, mi rutina es bastante aburrida.

Al mes y medio de trabajo, Inari contrajo una gripe que lo mando a reposo, pero que no paró el rodaje, sino que sólo las escenas donde él actúa (que no son pocas). Ahí mi rol cambio, no sólo debía preocuparme de su alimentación, sino que también de sus remedios, fiebre y de su recuperación, acepté porque era más dinero, algo así como trabajo extra. Esto no hizo que variaran nuestros diálogos, pero si pasábamos mucho más tiempo juntos.

-        如果你愿意照顾我,我们可以谈谈 – miro a Inari y no sé qué pensar… conversar un poco más… ¿esto es parte de mi contrato?… no sé realmente que hacer. - 如果这让你担心,我不会告诉任何人 – continúa diciendo. Que no se lo dirá a ninguna persona… ¿puedo confiar en su palabra si es tan polémico como todos dicen…?
No contesto nada, no quiero arriesgar mi trabajo por su capricho, pero lo entiendo… Debe ser muy aburrido estar enfermo y no tener con quien hablar. Me acerco y me siento al borde de su cama, me mira, su rostro esta sonrojado por la fiebre. Con mi mejor uso del idioma chino le pregunto qué quiere saber.
-        ¿Qué quieres conversar? – su rostro se ilumina y sonríe. Me contesta que todo, de donde vengo, que hago en China, porque acepté el trabajo y un sinfín de preguntas que cuando termina de hacerlas, me rio. – Esta bien.
Tiene una licencia de 2 semanas, por lo que conversación no nos faltará. Se sienta y escucha mi historia atentamente. Hace un par de intervenciones para corregirme, pero lo agradezco. Cuando estoy por retirarme para hacer las compras que me faltan del día me toma la mano… me siento un poco nerviosa, es un chico guapo, con el que no debo tener este tipo de acercamiento. Con toda la calma del mundo le pregunto que necesita. Me suelta y no dice nada. Entonces continuo con lo que iba a hacer… teniendo el corazón a mil.

¡No te puede gustar ÉL! Cap. II

Llevo un par de meses trabajando para una agencia que organiza la alimentación de los actores que están en rodaje. Es bastante sencilla, pero le va bastante bien. Trabajamos los meses que duran las grabaciones y luego esperamos a que nos llamen de nuevo.

Mi empleo es de media jornada, mientras en las tardes perfecciono mi uso del idioma chino y valido mi profesión. Mi jefe es amable y de buen trato. La vida me sonríe, pero… me gusta el drama y aún no me siento completa, extraño a mi familia y sobre todo al que fue mi compañero de vida por mucho tiempo y que la pandemia se llevó.

  • Anais, ven para acá – dice mi jefe, que es lo único que sabe decir en español.
  • ¿Qué pasa? – digo acercándome a su oficina.

Me comenta que el estudio de un actor, solicito a una persona para atender los horarios de comida de esta persona. De preferencia alguien de bajo perfil y mi jefe les habló de mí, me cuenta que les interese porque manejo poco el idioma y así no estaré molestando a esta celebridad.

  • Aunque hablara perfectamente chino, mi trabajo no es hacer vida social – le digo a mi jefe en un chino bien arcaico.

Se ríe y me consulta si aceptaré, claramente esto me entretendrá varios meses y debo viajar con el actor, que a todo esto no sé quien es. Si tomo este trabajo pausaré mis clases de idioma y mis trámites… pero es bien pagado…

  • Ok Sr. Chén, acepto.

Me da la mano cerrando el trato y me dice que tendré 5 días para preparar todo. Supongo que lo conoceré pronto, un actor que me tendrá como su sirvienta, que puede pasar…

Llego al estudio para conocer a mi empleador y afinar detalles, se han tomado la molestia de tener un traductor para que podamos entendernos mejor. Es agradable hablar con alguien que maneja mi idioma nativo, nos reímos y congeniamos bastante bien. Justo antes de comenzar la reunión me pregunta si puede tener mi line para estar en contacto y quizás salir a beber algo cuando vuelva del viaje. Acepto sin pensarlo dos veces, al final tener un amigo no está demás.

  • Ahí vienen, hay que ponerse serio… modo trabajo – dice Jian, quien sonríe y luego cambia a una actitud formal.

Me acomodo en mi puesto y arreglo mi chaqueta. Entran dos hombres altos seguido de un chico con mascarilla otro con traje y dos hombres más tras ellos. Saludan cortésmente y el chico de mascarilla y el de traje se sientan. Supongo que son mis nuevos jefes. Cuando se saca el cubrebocas no puedo evitar sorprenderme. Es un chico de mi edad, de tes muy blanca, grandes ojos cafés y sonrisa amplia… Creo haberlo visto… pero no estoy segura.

  • Él es Inari Wang- dice Jian- Te encargarás de su alimentación por el tiempo que dure el rodaje, lleva una dieta especifica porque es alérgico al gluten y lo supo hace poco. Cualquier error en su alimentación puede ser fatal y puedes ser demandada por eso.

Escucho atentamente todo lo que me dicen sin dejar de mirarlo, el me mira y sonríe tímidamente, quita sus ojos de mi mirada y vuelve a colocarse la mascarilla.

  • La última instrucción es la más importante – continua Jian- no puedes establecer ningún tipo de comunicación con él, más que lo relacionado con sus horarios de comida. No quieren ningún tipo de problemas, ya que, ha estado envuelto en algunas polémicas. Si estás de acuerdo con todo y aceptas, en 5 días podrás irte con ellos.

Cuando termina de hablar lo recuerdo, es el chico de las noticias, no tengo idea de que pasó, poco me importa y necesito este trabajo.

  • 我同意 – acepto contesto con mi mejor chino. Y estiro mi mano para cerrar el trato, pensando que el hombre de traje la estrecharía, pero no, es Inari quien lo hace y me sonríe con la mirada.

Su compañero lo mira con desaprobación, pero no parece importarle. Suelta mi mano y se va, mientras se queda el acompañante con el contrato para que lo firme. Cuando se retira Jian se relaja.

  • No pensé que Wang estaría contigo… ten cuidado, siempre está en polémicas y su fandom es bien tóxico.

Me mata la curiosidad por preguntar que pasó, pero no quiero que se me note, así que simplemente digo:

  • Cuando vuelva, y si es tan estresante como parece, salgamos a divertirnos por ahí.

Jian sonríe y se despide. Probemos que tan difícil puede ser trabajar con Inari Wang.

Fin Cap.2

¡No te puede gustar ÉL!

Se escucha de fondo mi música favorita, estoy tirada en mi sofá asimilando que llevaré una nueva vida, la pandemia y mis decisiones, me han llevado a un nuevo país, con un idioma que no manejo, pero con todas las ganas de iniciar de nuevo.

Estoy cansada por la mudanza, me he instalado con todo y ya pronto empezaré a buscar trabajo, mientras válido mi profesión y puedo comenzar a ejercerla. Quisiera que todo fuera más rápido para detener mi ansiedad, pero la vida sigue su flujo libre, sin detenerse y dejándome a mí con una sensación de inseguridad.

Tomo una botella con agua y me dirijo al balcón a mirar la vista de mi apartamento que da a la ciudad… bella, iluminada y ruidosa a la vez, no sé si podré desarrollarme, si podré superar mis perdidas y transformarme en otra persona, pero al menos estoy intentándolo.

A lo lejos siento el sonido de mi celular, seguramente mi madre quiere saber si llegue bien. Si mi pcr es negativo al llegar acá y si no me raptaron y vendieron mis órganos… Honestamente no quiero contestar… Pero se preocupará si no lo hago.

– Aló… – digo sin ningún ánimo.

– Anais 小姐,我跟她说话 – mierda, no estoy preparada para esto…

Le pido que me hable en inglés, que mi manejo de chino mandarín es muy básico. Amablemente me comienza a hablar y me comentan que envié mi currículo por internet para trabajar con una agencia que trabaja para las productoras de series, (para trabajar en lo que fuera) y me harán una entrevista la semana próxima. A grandes rasgos entiendo que cada vez que rodarán una nueva serie, los llaman y quieren personal nuevo. Acepto y confirmo que iré, que puede salir mal. Tomaré el trabajo que me ofrezcan…

Al cortar la llamada, comienzo a ponerme nerviosa… pero agregar más ansiedad no me ayuda. Enciendo la tv y veo el anuncio de un actor, muy guapo y carismático, he visto alguno de sus trabajos y también he sabido que se ha visto envuelto polémicas. No soy quién para juzgar y aunque me agrada él y su trabajo, no puedo opinar nada de su persona…

Me quedo dormida escuchando las noticias que ni entiendo… estoy agotada y aún queda mucho más por hacer.

Fin Cap.1

Amor Prohibido: Todo lo bueno termina… nada es eterno. (Cap. Final)

El juego de estar con él se acaba.

Termina mi tiempo de estudiante y emprendo mi camino hacia una adultez… adultez que a la que no puedo renunciar. Honestamente lo amo mucho. Pero ambos sabemos que esto no tiene buen puerto.

Lo miro por última vez y me despido con el corazón. No me considero capaz de ir y decirle que quizás más adelante podamos volver a emprender la aventura de amarnos. ¿Cómo le explico todo lo que siento? ¿Cómo le digo que quiero atesorarlo para mi y no dejarlo ir nunca? Esto de amor intensamente me supera, hasta siento que tengo un amor obsesivo con él.

Me iré y ya. No sabre más de él y de su vida, ni de lo que haga.

  • Inder, espero que te vaya bien… Siempre…

Lo miro y sonrío, sus buenos deseos me lastiman, no seré valiente y me rendiré ante sus encantos de nuevo. Quiero romper en llanto y no debo…

  • ¿No tienes nada para decirme? – insiste.
  • Gracias por todo. Y adiós – me doy la media vuelta y me marcho.

No siento que me retenga, ni que me diga alguna palabra más. Pero que egoísta de mi parte. Lo estoy dejando y aun así espero que me pida que me quede.

Camino lentamente esperando, estúpidamente una escena de película, donde me detenga, me bese y me prometa que todo estará bien.

Pero nada de eso es real. Lo bueno terminó, porque nada es eterno.

Amor Prohibido: Las relaciones son de dos. (Cap. 6)

Han pasado las semanas y ahí estamos, con poco tiempo para vernos, para estar juntos. Quisiera tener más tiempo en mi día sólo para acercarme a él como ese fin de semana. Pero es difícil, cada uno tiene una vida en la que el otro no puede entrar. Amistades, familia, trabajo. Es lo que acepté, no puedo reclamar.

  • Inder, tienes la mente en otra parte…

Escucho la voz de mi compañera a lo lejos. Realmente estoy en otra parte, mi mente está perdida en él. Mi compañera golpea mi nuca y me dice que avancemos en el trabajo que hay que entregar. Vuelvo en sí y trato de hacer un avance, ser aporte, pero no quiero nada. Quiero un momento con él. Entonces vibra mi celular.

“Hoy en la noche te paso a buscar, vamos a mi departamento”  

No hay nada más escrito, sólo eso. Me limito a responder “OK”, no quiero que me note desesperado. Estando en el colegio el tiempo pasa rápido y en mi trabajo igual. Puntual el pasa a buscarme. Tiene ojeras y se ve agotado, pero me ofrece una sonrisa al verme. Quiero creer que está feliz de que tengas un tiempo para nosotros.

  • Hola Pro… Liam, tiempo de estar juntos. – digo subiéndome al auto.
  • De estar solos… Te extrañé.

Esa declaración me pilla de sorpresa. Nunca me dice sus sentimientos tan directos. Sólo me besa o abraza esperando que lo acurruque en mis brazos, tal como lo haría un niño mimado.

  • ¿Qué ha sucedido? Te vez agotado – le respondo ignorando lo que me dijo.
  • El juicio es agotador. Espero que acabe pronto. Pero no quiero hablar de mis problemas. Estoy contigo para relajarme.

Toma mi mano tranquilamente, y la presiona. Algo pasa por su mente y no quiere decirme que es. Pero está bien, no debemos profundizar en la vida del otro.

Llegamos al departamento y me ofrece una cerveza.  Ha comprado sushi y ha dejado todo listo. Es un bonito detalle.

  • No debiste molestarte. Estoy bien sólo con estar acá.

No me dice nada y se acerca, me abraza y me besa. Realmente lo extrañaba también. Todo de él para mi es perfecto.

  • En serio… Créeme cuando te digo que te extrañaba.

Vuelve a besarme, presiona su cuerpo con el mío. No es el momento, pero quiero ir a la cama con él. ¡Aún no tenemos sexo, pero quiero… y ya! Lo abrazo de vuelta, es cálido y delicado. Su cuerpo pequeño encaja muy bien con él mío. Quiero tenerlo así por siempre.

  • Vamos a comer – me suelta dirigiéndose al comedor.

Tenemos una larga y amena conversación. No quiero irme, pero tampoco podemos llegar juntos al Colegio. Mierda, quiero quedarme con él… Lo necesito en mi vida y no quiero dejarlo ir.

Transcurren las horas y seguimos conversando sobre todo lo que podemos… Quizás el tampoco quiere que me vaya. Puede que quiera que me quede con él y lo ame en el silencio del departamento.

Me acerco y lo beso, sé que me iré pronto, tengo que aprovechar. Lo recuesto en el sofá y desabrocho su camisa. Él desabrocha la mía y toca mi pecho, lo besa delicadamente, mientras su mano baja por mi abdomen.

  • ¡Qué mal pinta esto! – me dice mientras se sienta nuevamente y se aleja.
  • ¿No quieres? Pensé que sólo sexo estaba bien. Dentro de nuestras condiciones – contesto un poco molesto, me duele la entrepierna, estoy caliente y es su culpa.
  • Te iré a dejar, vístete.

Se levanta y se va al baño. Hay ocasiones que no lo entiendo. Pero no quiero discutir. Cuando vuelve le pregunto:

  • ¿Quieres hacerlo conmigo? ¿Tengo que rogarte para esto?
  • ¿Dime… Realmente quieres ser el pasivo?

Nunca pensé en ser el pasivo, di por hecho que sería el activo. No sé qué pensar.

  • Jajaja, eres tan lindo- besa mi frente y luego continúa diciendo – Lo haremos, pero no hoy. Los dos tenemos mucho que hacer mañana, y quiero disfrutar el sexo contigo, no sólo tirar y ya.

Amor Prohibido: ¿Qué hacemos ahora? (Cap. 5)

El estudiante te mira desde lejos: ¿Cómo tiene que actuar ahora?

Ha pasado una semana desde que ocurrió este extraño episodio en el departamento del Profesor. En clases apenas lo miro y le pregunto. Me siento un poco incómodo con todo lo sucedido, aunque así lo quería, nunca pasó por mi mente cual sería el siguiente paso. Qué piensa él, qué quiere ahora. ¿Tendremos una relación?

Lo observo en silencio, se ve normal, nada en él ha cambiado. Me mira y me sonríe como lo hace con todos. Nada nuevo o especial.

Me siento un poco molesto conmigo, no soy lo suficiente valiente como para acercarme y dejar todo claro. Me matan los nervios de sus posibles respuestas. En mi cabeza tengo mil escenarios imaginarios… Y lo peor de todo es que sé que quizás ninguno pase o puede que suceda aquel que no llegué a pensar. Quiero ir y decirle que acepto su oferta. Un momento, un espacio en su vida, hasta que quiera. Hasta que se aburra y me deseche. ¿Realmente quiero eso? ¿estoy dispuesto a eso? Porque dudo que tengamos algo en serio.

Tengo tantas cosas que hacer, tengo tanto en qué pensar. Que esta situación me mata lentamente. Justo cuando creo que consigo paz en mi vida, viviendo bien con el sentimiento secreto por el profe, viene y me da una buena bofetada dando a entender que la tranquilidad no es para siempre.

He pedido más turnos en el trabajo para poder despejarme y también para poder tener un dinero extra. Tener una hija en pleno crecimiento es económicamente terrible, más si aún eres estudiante. Es adorable, pero gasta como los mil demonios y no puedo evadir esa responsabilidad que adquirí por imprudente. Así que llego tan cansado a mi casa, que, al acostarme en mi cama, no queda tiempo para pensar en que tengo, aún pendiente, la conversación con él.

Me duermo pensando un momento en que, quizás, pueda salir todo bien.

El Profesor sabe lo que quiere: ¿Estará seguro de que es lo correcto?

Esa misma noche, mientras Inder se duerme totalmente agotado por el trabajo del día. Liam toma una copa de vino mientras fuma en el balcón. Honestamente no tiene un sentimiento profundo por Inder, pero si que se siente atraído por él. Probarlo un poco ese día, le devolvió un poco la vida que ha estado dejando atrás desde que lo dejo su esposa.

Ese chico es espectacular. He pensado mucho si debo seguir este jueguito adolescente. Más ahora que se viene la demanda por parte de mi ex. Es tan joven y con tanta energía. No recuerdo haberme sentido así con nadie, ni siquiera con Denisse. Tampoco cuestiono mi sexualidad, sólo quiero sentirme un poco más vivo.

Lo he estado observando esta semana, se ve estresado cuando estoy cerca. No me mira tanto como antes y desvía la mirada cuando intento hacer contacto visual con él. Supongo que es normal para un chico de su edad actuar de esa manera. Me resulta divertido, no lo hago a propósito, pero ya que las situaciones se dan de esta manera, seguiré el curso que proponen. Nada de esfuerzo, quiero que Inder decida lo que quiere para él.

A pesar de todo, me molesta un poco que se vaya rápido del colegio, que no pueda cruzar una palabra con él. Es agradable tener conversaciones que me aligeran el día. Ese chico es uno en un millón. Siempre estuve observando su actuar, porque me parecía extraño que me prestara tanta atención. Me convencí a mí mismo que quizás el sentía admiración por mí. Una situación muy natural en el ámbito docente. Pero luego me percaté que sus miradas y formas de hablar conmigo correspondían a alguien enamorado, me resulto bastante extraño, pero aún así lo entendí. El amor es un sentimiento tan extraño, no entiende de género o estatus social. Más en los adolescente.

Pensé mucho antes de ir e invitarlo a salir. Tenía que estar seguro de que no me equivocaba. Y sus acciones me ayudaron a dar el siguiente paso. Y claramente besarlo y que no me golpeara me dio la confirmación.

Quiero pasarlo bien un momento, pero quiero que a él le quede muy claro que no habrá nada más. Merece a alguien que realmente lo ame y de su edad. A mi me pesan los 12 años. Tengo más experiencia, vengo marcado. No quiero darme el trabajo de volver armar una nueva relación.

Pasan las semanas… Al final me decido llamar el viernes en la noche. Dejaremos esto claro.

  • Voy a pasar por ti a tu trabajo.
  • Es que…
  • Espérame allí.

No le doy espacio a que me postergue o invente alguna excusa. Sé su hora de salida. Así que llego puntual. Lo veo de lejos arreglar su cabello y su ropa. Está nervioso y se ve jodidamente lindo. Me detengo y bajo el vidrio del auto, lo miro y le digo:

  • Vamos, sube.

En silencio se sienta y no me mira. Toco su pierna y se sobresalta levemente.

  • No muerdo. Tienes que estar tranquilo. – sorpresivamente toma mi mano y me mira.
  • Lo sé… Pero no puedo evitar estar así.
  • ¿Quieres ir a algún lugar? ¿Hablamos en mi auto?…
  • Vamos a su casa. Estemos tranquilos que ninguna persona nos interrumpa. Luego me voy a mi casa, estoy cansado.

Lo miro, me pregunto si realmente esta seguro de querer ir allí. Pero al no haber reparo, manejo a mi departamento. Le pregunto cómo ha estado, qué ha hecho, pero no habla mucho, sólo mira por la ventana y contesta en monosílabos. Decido dejarlo tranquilo, debe estar muy confundido.

Entramos a mi departamento y Cotton se va directo donde él, Inder de agacha y lo acaricia. Por primera vez lo veo relajado. Cierro la puerta y lo invito a pasar al living. Se sienta y me mira a los ojos.

  • Quiero escuchar lo que tengas que decir. Luego yo hablare.
  • Me atraes lo suficiente como para pasar el rato. – voy directo al grano, sus ojos se abren grandes como platos, aun así, continuo – Quiero salir, conversar, tener sexo. Nada de amor, nada de relación seria, sólo eso. ¿Puedes aceptarlo?
  • ¿Y si se enamora de mí? ¿Y si quiere tener una relación conmigo que hará?
  • Eso no pasará… y si así fuera, entonces veré que haré. ¿Entonces?

Se levanta y se acerca mí. Me besa mientras me abraza. Siento su respiración agitada. Besa mi rostro y se acerca a mi oído diciendo:

  • Puedo vivir con esto.

Me mira nuevamente volviendo a besarme. Toca mi cuerpo y sólo me entrego. Maldito sea… él sabe lo que hace… y me encanta.

Amor Prohibido: El tiempo juntos II (Cap.4)

Me siento a su lado en el auto. El aire que entra por la ventana, me mantiene despierto. Lo observo de reojo, su cabello se mueve suavemente, es como si lo estuviese viendo en cámara lenta.

El trayecto es largo y sólo está la música ambientando nuestro viaje. Sólo quiero llegar y romper el ambiente tenso que hay entre nosotros.

  • Vamos, está haciendo frío, en mi casa podrás ducharte y ponerte cómodo.
  • Si, si…

El departamento es bastante amigable, al abrir la puerta nos recibe un hermoso gato… Quien parece sólo tener ojos para el Profe porque ni me mira. Es como si no existiera.

  • Cotton, vamos a la cocina, te daré de comer…- el gato lo sigue en silencio. Por mi parte entro y cierro la puerta tras mío.

Me siento en la orilla del sofá, esperando instrucciones igual que en las clases. Miro a mi alrededor, no pareciera que la decoración la hubiera elegido él. Quizás fue su ex…

  • El departamento era de mis padres- dice adivinando mi pensamiento de nuevo. – Vivo acá desde que me separé. Me traje a Cotton conmigo. Pero no quiero abrumarte con mis dramas. Hay un baño en el pasillo para que te duches, dejaré ropa para ti de cambio. Yo iré a mi pieza y me podré cómodo.
  • ¿Cómo? – digo rojo hasta las orejas.
  • Voy a ducharme también, me carga el olor que queda en la ropa cuando salgo.

Me levanto de prisa, no quiero que vea mi rostro. Ni mis sentimientos. Siento como abre la ducha y deja correr el agua. Mi instinto me lleva a la puerta, estará bien si sólo miro un poco.

  • ¿Inder? – siento que me da un infarto. Me va a pillar y no consigo moverme. El gato entra por la puerta antes que él llegue a ésta – Aah, Cotton, sólo eres tú…

No oigo el resto, me voy antes de que se dé cuenta que si estaba allí.

La ducha me calma un poco. Siento que esto va demasiado rápido, la salida, estar en su casa.

Es que mi mente no alcanza a procesar que esto realmente está pasando. Me quedo bajo el agua, ojalá pudiera ahogarme y despertar y saber que es un sueño. Mi mente nunca desbloqueo llegar a esta parte.

Salgo de la ducha me seco y me coloco una sudadera, evidentemente no es de mi talla, tampoco el pantalón de pijama que me queda algo corto, pero es cómodo.

Siento que ha colocado música y que está preparando algo. Salgo tímidamente y lo veo. Se está sirviendo una copa de vino.

  • ¿Quieres algo de beber?
  • Agua… o jugo, no más alcohol.
  • Jajaja, está bien. Toma siento y ponte cómodo.

Me siento y él se acerca sentándose en la mesa de centro. Me pasa el jugo y con la copa de vino, mirándome fijamente dice:

  • Te gusto o ¿me equivoco?
  • ¿Cómo? – pregunto, mientras quiero correr y lanzarme por el balcón

Se levanta y va al balcón. Enciende un cigarro y vuelve a mirarme.

  • ¿Tengo que repetirlo? – contesta y toma el resto de su copa.

Camina a la cocina y vuelve a llenarla. Nuevamente se sienta frente a mí diciendo:

  • Toda la noche has querido besarme. No soy tonto.

No sé dónde meterme, no sé qué contestar. Realmente no estoy preparado para esta parte. Si le digo que si ¿me rechazará? ¿me va a besar?

  • Me agradas, eres un buen chico, pero estás confundiendo todo. Te invite acá para que nadie más escuchara esto. Depende de tu respuesta el resto de mis palabras. Última vez que te pregunto; ¿Te gusto?
  • No, profe usted no me gusta – contesta y bajo la vista.
  • Entonces…
  • Estoy enamorado de usted. – vomito lo que tengo que decir interrumpiéndolo.

No quiero mirarlo, pero me fuerzo a verlo. Por primera vez, lo veo desconcertado, es como si no hubiese estado esa respuesta en su registro mental.

  • En ese caso… – comienza hablar, pero lo interrumpo.
  • Déjeme explicar esto…

Le digo lo que siento, total, nada puede salir peor. El me mira con atención y espero que se dé cuenta que realmente soy honesto con lo que digo. No le contaré que quiero tener algo con él, pero sí que es mi amor platónico. Termino de hablar y él se acerca más a mí, quedando frente a frente.

  • Probemos si nos gusta a ambos…

Sigue acercando su rostro al mío, siento mi corazón latiendo a mil, casi siento su respiración y sus labios rozan los míos.

Entonces me acerco y lo beso, mientras tomo su rostro. Se siente bien, tan endemoniadamente bien. Siento su lengua en mi boca y no puedo hacer más que jugar con ella. Quiero que sea eterno, quiero que se repita siempre.

Nos separamos para respirar y seguimos besándonos. Él se sienta en mis piernas y me abraza. Entonces aleja su boca de la mía. Es el mejor beso que nunca había dado, quiero más y estoy tan excitado que no puedo controlarme. Liam me saca de mis pensamientos diciendo:

  • Entiendes lo malo que es esto. – yo lo sigo mirando – Nunca me han gustado los hombres, pero esto está bastante bien para mí. Además, ten claro que, estoy en un momento de mi vida que si alguien se muestra interesado en mi lo aprovecharé para sentirme mejor.

No sé qué responder, lo observo sorprendido por sus palabras.

Espero que continúe hablando y me saque de la confusión que tengo.

  • Inder eres inteligente. Por eso me agradas. Ahora dime, que esperas después de esto.
  • No sé… Es que… sea más claro por favor…
  • Si estás enamorado de mí poco te puedo ofrecer, además de ese beso.

Se levanta y se va al balcón. Voy tras él tenemos que dejar esto claro.

  • Puede estar conmigo hasta que sienta que está mejor… Que no necesita ese apoyo… – lo abrazo y lo giro hacia mí. Él Me mira fijamente – Para mí estará bien.

Él acerca, nuevamente su rostro al mío y me besa.

  • Te vas a arrepentir de esto…

Antes que termine de hablar lo vuelvo a besar. Está vez, toco su delgado cuerpo. Tampoco había estado con un hombre antes, pero sí, se siente bien.

Liam me abraza fuertemente. Quiere más igual que yo…

  • Creo que es momento de ir a dormir – dice interrumpiendo nuestro beso.

Se aleja entrando al departamento y yendo a su habitación. Antes de cerrar me mira e indica donde dormiré. En este momento lo odio tanto, me deja todo excitado esperando por más.

Esto está tan mal, pero es lo que me ofrece y lo tomaré… Y que dure lo que tenga que durar.